Una carta de absolucion

Sigo en tratamiento psicológico a pesar de la pandemia. Mi terapista viaja(ba) mucho por trabajo pero mantiene contacto con algunos clientes via video llamada y qué conveniente, no? Que ya habláramos por video antes de que la única forma de hablar fuera por video.

Ella es una profesional impresionante, pero esa no fue siempre mi opinion. Yo la resentía por su insistencia en guiarme por los caminos de la compasión. Tengo un humor muy negro, pero me encantan los chistes blancos...

Como este: 

Mi psicólogo me dijo que soy muy rencorosa, pero eso no se va a quedar así

Ese chiste, uff si aplica a nuestra relación. En aquel momento, meses antes de salir embarazada de mi bebé que ya tiene 7 años... yo era más joven, estaba más rota, más sola, más separada de mi familia. Ella llegó con sus piernas de gacela y su pelo perfecto a decirme que aprendiera a perdonar.

Y yo no entendía, por qué, después de algunas, qué? 3-4 sesiones ella aún no entendía mi dolor. Pero si lo entendía y sabía que yo tenía que colaborar y soltar el tizón ardiendo que apretaba fuertemente en mis manos, desde el día que tuve suficiente uso de razón para entender...

Nunca lo hice. Entiendo aquello del tizón ardiendo, un dicho sobre el odio de algún gran filosofo chino. Aún lo sostengo en mis manos, aunque ya no lo aprieto. Hago malabares con él de una mano a otra cuando empieza a abrazar. Ya quisiera yo ser lo suficientemente madura para tener esas gracias! Uff, yo tengo la madurez emocional de un manatí. Me paso horas fantaseando con el funeral de todo el que me ha hecho daño. Yo, de mantilla fúnebre, parada al lado de la caja mortuoria, soltando lagrimas de rimel en alguna catacumba iluminada con antorchas donde retumbe el eco de mis carcajadas. Es muy probable que todo el que me hizo daño viva una vida larga y que asistan a mi funeral para hablar del caso perdido que fui...

Ella aún espera que los indulte. En una carta, no menos. Que gaste cuantas hojas tipo ministro necesite para sacarme el aborrecimiento del alma y que la guarde, la queme, la haga papalote... lo que me parezca... Pero que no la envíe...

Y yo le dije... Ay mija, tu crees que si yo pico mi saña para traducirla a palabras no voy a hacer ese mensaje llegar a su destinatario? es como durar 9 meses embarazada y parir un maní, me estás dando maní!

No siento la necesidad de satisfacerla, aunque ella base la efectividad de su tratamiento en ello. Pero hoy hice algo, una pasito quizás. Hoy mandé un mensaje de whatsapp. Para el hombre que estuvo en mi vida por los últimos 4 años y ya no está. El mensaje fue para dejarle saber que no le guardo rencor y que puede contar conmigo si me necesita. Una mentira del tamaño de un manatí, pero al menos no la envié. Al menos no le mentí en verdad. Igual me tiene bloqueada...

No estoy lista para perdonarlo por encerrarme en una relación en la que el sabía que no se iba a quedar. Yo seguiré fantaseando con mis lagrimas de rimel y aliviando la quemazón del carbón que tengo en mis manos, lanzándolo al aire de vez en cuando.

*Edit:

No me tenía bloqueada


Malentendido

Sabían que hace años me diagnosticaron erróneamente con síndrome de bipolaridad?

Mi hermano murió y mi familia se separó por un largo tiempo. Me quedé bajo el cuidado de mi abuela que sugirió que viéramos juntas un psicólogo que la ayudaba a ella. Verán, mi mamá no lo tomó de la mejor manera, pero quien podría culparla y en aquel momento me acusó de matar a mi propio hermano.

Ya estoy escribiendo una novela sobre mi vida...

Pero a tan corta edad, yo tampoco lo tomé de la mejor manera. Mi contribución a este diagnostico erróneo no fue deliberada, pero si contundente. No podía dormir y me pasaba horas en la tina deseando morirme. Estaba llena de cortadas de cuanta navaja veía, quemadas, rasguños... Si no podía lastimarme me golpeaba "accidentalmente" con lo que a mano tuviese, o con las esquinas. Empecé a pasar demasiado tiempo fuera de casa, a penas me gradué de bachiller. Algo que no ayudó para nada es que las enfermedades mentales corren en mi familia. Pinté el cuadro perfecto.

El especialista me sujetó a pastillas. Boom, Bárbara es una persona de nuevo. Empecé la universidad y podía con cuanta materia se me presentara. Con los años presenté dependencia, resistencia y alergia a distintas dosis, pero por fin había encontrado la que me mantenía centrada.

Yo nunca fui de las que deja las pastillas, si al contrario, las amaba. Después de tomarlas por años no me di cuenta de que algo no estaba bien, algo... no estaba... bien.

Conocí a una chica. Luego de pasar meses bajo cuidado por mi desorden alimenticio. Ella vio eso que ningún doctor vio, porque ningún doctor veía mi vida. De hecho, el especialista que vi con mi abuela murió de un infarto un año y algunos meses después de mi diagnostico y medicación. Vi otro especialista que confió ciegamente en el diagnostico previo y solo ajustó mis medicinas hasta que "todo estaba bien."

Pero no lo estaba. Igual me cortaba, pero ahora, lo justificaba con las excusas mas burdas. Igual no dormía pero tenía el internet y el ejercicio para atribuírselo. Pero cosas peores empezaron a ocurrir, como el dejar de comer y cambios de humor, para nada violentos, pero sostenidos, en los que me hacía la existencia tan difícil. Mi personalidad cambió por completo, así como mi vida. Era más extrovertida, pero más imprudente. En general vivía sin miedo, con una falta de pudor casi desastrosa.

La chica.... con ella empezó todo. Empecé a dudar mucho de mi milagrosa recuperación gracias a las pastillas. Con ella aprendí de nuevo a ser yo. Imagina usted lo peor si piensa que lo nuestro fue mucho más que una amistad. Yo le gustaba, pero yo nunca la vi a ella como más que amiga. Ella veía mi vida, ella estuvo ahí cuando bromeaba acerca de lanzarme del quinto piso. Ella fue la que me creó un susurro en mí de que tal vez, las pastillas en las que tanto confiaba no servían para nada. Que estaba deprimida, si, pero no loca.

Al final resultó que sufro de ansiedad, como el 99.9999 de nosotros. La nueva especialista me dio fluoxetina, pero me las quitó hace 3 años y desde entonces no creo que necesito nada más que ser yo y afrontar la vida como todos los demás.

Hace un par de meses mandé a Abe a la farmacia por diuréticos. Escribí el nombre en un papel, para que no se le olvidara y cuando me las entregó las tomé sin observarlas. Esperé a tener ganas de orinar, pero nunca pasó. Las miré y vi que eran verdes, no blancas y me odié por no especificarle qué laboratorio hace las que tomo, porque pensé que era solo eso, que esas no eran muy efectivas. Pero cuando me detuve a mirarlas me di cuenta de que eran fluoxetina. Le pedí explicación a Abe y me dijo que era lo que pedí, incluso me mostró el papel donde claramente escribí fluoxetina cuando quise escribir furosemida. Obvio mi efecto fue una profunda relajación por unas horas y un viaje de la memoria, porque nunca fui bipolar, y quizás nunca fue bulimica. Todo fue un malentendido.

Lista

Mi blog me daba esa sensación de Numen. Por 13 años enamorana fue como mi casa y al mismo tiempo mi estro para abrirme. No es fácil escribir acerca de ser una gorda a la que la bulimia le desgastó los dientes al mismo tiempo que el alma. Enamorana ahora no existe mas que en la mente de la gente que me seguía y en viejos archivos de internet. Me queda este blog que es aun mas viejo que enamorana pero en el cual no me sentía libre de hablar de la yo que no comía. Yo ahora como. No me ejercito, y parezco una cosa de tan gorda. Sufro por ello de una manera típica. Y ahora que enamorana no está vengo a este mi viejo blog, con mis nuevos problemas...

Por muchos años mi familia me tuvo por algo que yo nunca fui: débil. Me recubrieron de plástico de burbujas al punto de que a los 34 años no sé conducir y no tengo una firma. Una firma de esas que se hacen para que sea difícil copiar, o lo que sea, que empiezas a practicar desde los 16. Yo nunca me vi en la necesidad de pensar en cosas de adultos, mis padres pagaban todo, planeaban todo y resolvían todo, con la esperanza de que mis depresiones no me mataran.

Después de 3 años viviendo sola ya me considero autónoma. Como ya nadie casi usa cheques, no me ha caído tan mal no tener unan firma. La lección mas grande que he aprendido es que nunca necesité tanta proteccionismo, lo agradezco, pero pude haberme emancipado mucho antes y disfrutar de esto que vivo ahora.

Todo Ying tiene su Yang. Ahora soy adicta a la independencia. Después de desligarme de mis padres nunca debí aceptar una relación en la que yo sabía de antemano que tendría que renuncia a la libertad que recién había conquistado. Mi frase favorita en nuestras peleas era "Tu no eres mi papá". Yo sabía, desde el principio que no me sería posible cumplir con sus exigencias y ser yo al mismo tiempo. Yo debí elegirme a mí con mis moretones de los que salen en lo que tu cerebro se adapta a la vertiginosa velocidad de tu crecimiento. Ahora que él no está y ya no tengo a quien rendirle cuentas de mi vida me siento Hulk, Godzilla, King Kong, y no por lo gorda, si no por lo gigantesca y poderosa.

Todavía me amorato pegándome con las esquinas de mi más grande nemesis. El hecho de que aun no encuentro compañía permanente. Yo tengo el amor de Momo, pero en mi corazón hay una mancha de cafe en una camisa que aun se ve después de 15 lavadas, que nunca voy a tirar. Puede parecer raro que lo describa así, y quizás la siguiente frase sea mejor para explicar lo chiflado que es esto: Nunca lo veo, pero aun me enfermo de celos cuando pienso en él una vez cada 3 semanas. Yo se que ni en 7 vidas podré olvidarle o ese año y medio de nuestras vidas, pero me alegra que no sepa nada porque yo necesito a alguien a quien querer realisticamente. Yo creí haber encontrado eso en Abe, como por 4 meses, luego fueron 3 años más de pura pelea de pulgares a ver quien cambiaba por quien para que al final fuera lo que debió ser al principio: NADA.

La cosa es que mi experiencia con Abe me sirvió para reaprender lo que bien dijo Anthony Rios es mejor comprender mas y amarse menos. Yo ya amé, ahora busco a alguien a quien comprender y exijo que me comprenda. Imponerse es algo natural para los hombres y como yo soy heterosexual me toca observar un grupo de cualidades que me provoca trocar y decidir si estoy lista para aceptarlas, siempre teniendo en cuenta de que ya no estoy envuelta en plástico de burbujas y me toca mi bregar con las consecuencias, sin llegar a ser psicorígida. Es un acto de balanceo digno del Circo del Sol, pero saben qué, después de tanto ensayo, creo que estoy lista para el show.
Todo mundo ha dicho algo sobre los lugares vacios. La ciencia, la biblia, los dispensadores de gasolina. Y yo. Que noté sepia colando por las ventanas, nunca dudé que llenarías todo.

No esta vacio y sin embargo parece mucho a la herencia de un fallecido amado: tuyo pero sin ti. Podria reconstruirte con todo este adn y vestir a otro de pies a cabeza con las piezas de ropa que no te llevaste. Entonces, está realmente vacío?

La ciencia dice que la casa esta llena pero yo que vivo aquí sé que no hay explicación para vacios como éste.

Giro

Alguna vez has bailado balet?

Le respondo que nunca. Y le disparo un por qué preguntas.

Es que te empinas sin esfuerzo para besarme. No le interrumpo porque observo que no es todo lo que quiere decir. Cuando por fin sigue me recuerda que una vez hice un giro de balet para mostrarle el vuelo de una falda...

Tu eres la musica que hace que mi corazón baile. Mi cuerpo se ha hecho ágil para disfrutarte.

Crepúsculo

Es toda su cara, en la sombra, pero al resplandor de la luz que se cuela por las hojas. Hace, qué? dos días hablabamos de, qué pasó, como acabamos cada uno con en el corazón del otro, y cuando nos cansamos de buscar una explicación celebramos con café y cigarro el compromiso de querernos hasta que el otro se aburra de sostenerlo.

Me asaltó una carcajada incontrolable. No llegué a explicar por qué antes de que se le contagiara. Mas tarde se exaspera, se cruza los brazos frente al pecho con los ojos fijos en mí esperando que me calme para que le diga de qué me rio...

De mi y del dolor que está a punto de sucederme porque la luz que rebota en su cara es lo unico que quiero ver, de ahora en adelante...

40 Papas

Momo estiró sus piernitas tanto como pudo al llegar al supermercado, tirando de mi brazo. Yo estoy segura, que en su cerebrito de 3 y medio el cree que el super es una gran despensa que mami y papi encubren.

Mi consternación es que para llegar hasta el pasillo de las verduras tenemos que pasar las frituras, jugos, dulces, galletas... todo planeado, me imagino. Yo haría lo mismo si fuera dueña de tienda. Pero en nuestro esfuerzo de educar al Momo para que sepa de adulto que las cosas tienen valor, le hacemos escoger sólo un antojo.

Llora, sin lágrimas el muy pelmazo. Patea el suelo como si quisiera provocar un terremoto. Quiere soltar mi mano y volver por más galletas y yo la sujeto fuerte, hasta que me doy cuenta de que le hago daño.

De que le estoy negando algo que le hace feliz, y es muy confuso para él.

Así que me detengo. Le abrazo pero me rechaza, le hablo y mis palabras se diluyen como veneno en el té. Su papá carga hacia él, y yo sé, que yo he sido Momo antes, sé lo que necesita. Sustituir las cosas que ama por más cosas que ama, no golpes. Lo protejo, estamos todos cansados, queremos llegar a casa y esas galletas tentadoras, ay Momo! debería poder ser que te las compremos todas, pero yo quiero que seas un adulto equilibrado.

Así que me agacho hasta su altura y le pido que me ayude a contar papas. Sabe contar hasta 40 en dos idiomas mi pequeño Atila. Su vocesita cambia, se vuelve dulce. Su cerebrito se concentra en los números, las papas, y me lo imagino, "qué divertido está esto, mami!" Su papá se relaja, va por huevos? Momo y yo estamos en la burbuja de amor, contando papas hasta el 40.

Ah, pero, nada es perfecto, y a parte de salir por el almacén, no hay otra forma de salir del supermercado si no pasando mil antojos más. Y esta vez peor, parados en la caja, esperando nuestro turno, la gran despensa que mami y papi esconden está al descubierto. No para de patalear hasta que llega a casa donde le ofrezco un caramelo de fresa **strawberry* -Fresa- Strawberryyyyy.

Muñequito le palmea la cabeza desordenandole los cabellos y le dice en español que tiene suerte de tener una madre que lo ame tanto. La suerte es mía, y el honor es mío. 

Yo sé que no vas a recordar esto, pero yo lo guardaré en corazón para siempre. Quizás no llegue a verte de adulto. Ojalá lo que te he enseñado y el amor que compartimos te sirva de algo en este mundo tan frío.


Frío año nuevo