Disney on ice

 Yo no te quiero, pero te añoro. Me tocas como me gusta, donde me gustas. Me usas y cuando te doy la última gota me renuevas para poder usarme mañana. 


Sin embargo el amor no es algo que se diga así como así. Yo no quiero que me quieran. Solo quiero que me abracen. Y no puedes quejarte porque te advertí de lo que no siento y tu...

Ya no me entiendes, te enojas si te digo que me voy o que no llego hoy. Me has gritado que haga lo que quiera y yo...


No te quiero.

Las estaciones

 Puede que me equivoque. Y que vea tus intentos de acercarte a mi como lo que no son.


Y digo que puede ser, y no que es, porque contigo no se sabe nada. 


Nuestra chispa no fue una chispa si no un incendio de verano. Y aunque te engañaba igual o más que tu a mi, en el otoño de nuestra relación yo tocaba la nuca de los otros buscando la textura de tu pelo y siempre, siempre caía como una hoja seca hasta tus pies. 

Entonces llegó el invierno. Que es frío, gris, solitario y escaso de cariño. Te fuiste de mi vida y dejaste que me muriera de hipotermia. Nunca volviste a tomarme la llamada. No escuchaste mis súplicas, mis ruegos y yo que soy de puro hierro aprendí a morder el frío y esperar un día mejor. 

Pero pasaron años. Incluso recuerdo con amargura el momento en el que me di cuenta de que tenía más tiempo esperando que volvieras que los meses (días?) que estuvimos juntos. Es más llegué a dudar que alguna vez fui algo más que un eslavon en la cadena de culos gordos que te dabas. Pensé que, quizás había alucinado una relación contigo cuando solo fui una excusa para hacer enojar a tu mamá.

Por un minuto pensé que habías ganado. No veía más que gris y no hacia más que sabotear a cada pretendiente. Me convertí en tu frío. En la cama contigo inclusive. Llegué a pensar que nunca más volvería a sentir nada y acepté tus migas porque eso es lo que hace un muerto de hambre. Mastiqué tu hielo. Se me quedo pegada la lengua en tu metal.

Pero nada es para siempre. De repente experimenté el nacimiento de una florecita. Y de esa florecita se dio un jardín. Había durado tanto tiempo en el frío que a pesar de ya no estar expuesta a ti seguía influenciada por tu forma de mirar las cosas. Veía el jardín, si, pero no entendía qué debía hacer con ternura o felicidad o tibieza. Viví mucho tiempo mirando las cosas buenas con cinismo, porque no captaba que el que estaba mal eras tu al ignorar mi dolor. Que si alguien te ama a pesar de tus defectos debe nacer de ti amarle también; contrario a abandonarle en medio de una depresión. 

Y ahora? Aquí estás. Harto tu propio frío. Pidiéndome un abrazo que en tiempo atrás moriría por darte pero ahora me es imposible proporcionar. Me agobias con el peso de una tristeza que tu mismo te creaste. Tu pudiste estar aquí conmigo regando flores. A esta fecha pudimos haber sido invencibles, pero tu tomaste tu decisión.

Y... Yo tomé la mía. 

A ti te toca lidiar con el hecho de que no me importa que me desees. Déjame florecer ahora que pude y llévate tu frío contigo. 

Mamá necesita sanar

 Mi mamá es la persona que más daño me ha hecho en mi vida.


Ningún novio me ha herido tanto 

Nadie me ha hecho más bulling

Nadie como ella


Mi mamá necesita sanar, yo no puedo sanar por ella.


Yo soy una persona fuerte, independiente, tengo armadura espartana contra las flechas de la vida. Me he dejado estafar, me he dejado engañar, estuve enferma con un desorden alimenticio. Me embarazaron y me dejaron con un hijo a que lo crie sola. Mis sueños se me han hecho nada y los he vuelto a construir. He sobrevivido 3 intentos de suicidio. 


A pesar de los horrores de  la niñez mía he logrado romper el círculo de abuso. Mi hijo es un niño de casi 8 años, feliz, libre. Quién lo trata se apersive de la conexión que tenemos. No me pasa por la cabeza cerrar sus juguetes favoritos con llave y obligarlo a jugar con tierra. No concibo hacerlo sentir triste.


Sin embargo cargo con la pena de mi infancia claroscura. Mi papá y los padres de mi papá me daban Amor. AMOR. Pero mi mamá me causaba horror. Y fíjense que no digo 'y los padres de mi mamá' porque ella es huérfana de madre desde pequeña y su papá murió cuando ella tenía mi edad. Y... Por ahí va la cosa...

Uno de los pocos días del año en el que mi mamá no me causaba deseos de suicidarme era mi cumpleaños. La madrugada del 6 de febrero de cada año me despertaba a eso de las 4 ó 5 de la mañana a cantarme feliz cumpleaños. Y siempre me hacia la misma historia de cómo nací y cómo llegué a su vida a aliviar su tristeza. Y al otro día... De vuelta a los golpes. 


Yo soy la mayor y nací el mismo día que su mamá murió. El día que la enlutó a ella y sus hermanos es también mi cumpleaños. Yo no sé si su cerebro me asocia con la tragedia de su propia infancia, lo único que sé es que no es normal que una madre torture a su hija y que quizás una de las causas  de su aversión esté enraizada tan profundamente en su subconsciente que ni ella misma pueda mapear sus implicaciones en su insistencia en odiarme. 


Porque... Quien odia a un niño? Que es tu sangre? A menos que haya una fractura mental enorme. 


Sin embargo ella no quiere admitir que no me dio una crianza normal. Sujeta su abuso  a disciplina necesaria para hacerme quien soy hoy. Y yo digo que yo soy quien soy A PESAR de ella, no por ella. Porque si yo le hiciera a Momo el 10% de lo que ella me hizo estaría presa. 


Tengo miedo de que ella se vaya de esta tierra sin decirme que siente mucho haberme aterrorizando y nunca poder sanar del todo, porque ahora yo soy la mamá de alguien y mamá necesita sanar. 

Una carta de absolucion

Sigo en tratamiento psicológico a pesar de la pandemia. Mi terapista viaja(ba) mucho por trabajo pero mantiene contacto con algunos clientes via video llamada y qué conveniente, no? Que ya habláramos por video antes de que la única forma de hablar fuera por video.

Ella es una profesional impresionante, pero esa no fue siempre mi opinion. Yo la resentía por su insistencia en guiarme por los caminos de la compasión. Tengo un humor muy negro, pero me encantan los chistes blancos...

Como este: 

Mi psicólogo me dijo que soy muy rencorosa, pero eso no se va a quedar así

Ese chiste, uff si aplica a nuestra relación. En aquel momento, meses antes de salir embarazada de mi bebé que ya tiene 7 años... yo era más joven, estaba más rota, más sola, más separada de mi familia. Ella llegó con sus piernas de gacela y su pelo perfecto a decirme que aprendiera a perdonar.

Y yo no entendía, por qué, después de algunas, qué? 3-4 sesiones ella aún no entendía mi dolor. Pero si lo entendía y sabía que yo tenía que colaborar y soltar el tizón ardiendo que apretaba fuertemente en mis manos, desde el día que tuve suficiente uso de razón para entender...

Nunca lo hice. Entiendo aquello del tizón ardiendo, un dicho sobre el odio de algún gran filosofo chino. Aún lo sostengo en mis manos, aunque ya no lo aprieto. Hago malabares con él de una mano a otra cuando empieza a abrazar. Ya quisiera yo ser lo suficientemente madura para tener esas gracias! Uff, yo tengo la madurez emocional de un manatí. Me paso horas fantaseando con el funeral de todo el que me ha hecho daño. Yo, de mantilla fúnebre, parada al lado de la caja mortuoria, soltando lagrimas de rimel en alguna catacumba iluminada con antorchas donde retumbe el eco de mis carcajadas. Es muy probable que todo el que me hizo daño viva una vida larga y que asistan a mi funeral para hablar del caso perdido que fui...

Ella aún espera que los indulte. En una carta, no menos. Que gaste cuantas hojas tipo ministro necesite para sacarme el aborrecimiento del alma y que la guarde, la queme, la haga papalote... lo que me parezca... Pero que no la envíe...

Y yo le dije... Ay mija, tu crees que si yo pico mi saña para traducirla a palabras no voy a hacer ese mensaje llegar a su destinatario? es como durar 9 meses embarazada y parir un maní, me estás dando maní!

No siento la necesidad de satisfacerla, aunque ella base la efectividad de su tratamiento en ello. Pero hoy hice algo, una pasito quizás. Hoy mandé un mensaje de whatsapp. Para el hombre que estuvo en mi vida por los últimos 4 años y ya no está. El mensaje fue para dejarle saber que no le guardo rencor y que puede contar conmigo si me necesita. Una mentira del tamaño de un manatí, pero al menos no la envié. Al menos no le mentí en verdad. Igual me tiene bloqueada...

No estoy lista para perdonarlo por encerrarme en una relación en la que el sabía que no se iba a quedar. Yo seguiré fantaseando con mis lagrimas de rimel y aliviando la quemazón del carbón que tengo en mis manos, lanzándolo al aire de vez en cuando.

*Edit:

No me tenía bloqueada


Malentendido

Sabían que hace años me diagnosticaron erróneamente con síndrome de bipolaridad?

Mi hermano murió y mi familia se separó por un largo tiempo. Me quedé bajo el cuidado de mi abuela que sugirió que viéramos juntas un psicólogo que la ayudaba a ella. Verán, mi mamá no lo tomó de la mejor manera, pero quien podría culparla y en aquel momento me acusó de matar a mi propio hermano.

Ya estoy escribiendo una novela sobre mi vida...

Pero a tan corta edad, yo tampoco lo tomé de la mejor manera. Mi contribución a este diagnostico erróneo no fue deliberada, pero si contundente. No podía dormir y me pasaba horas en la tina deseando morirme. Estaba llena de cortadas de cuanta navaja veía, quemadas, rasguños... Si no podía lastimarme me golpeaba "accidentalmente" con lo que a mano tuviese, o con las esquinas. Empecé a pasar demasiado tiempo fuera de casa, a penas me gradué de bachiller. Algo que no ayudó para nada es que las enfermedades mentales corren en mi familia. Pinté el cuadro perfecto.

El especialista me sujetó a pastillas. Boom, Bárbara es una persona de nuevo. Empecé la universidad y podía con cuanta materia se me presentara. Con los años presenté dependencia, resistencia y alergia a distintas dosis, pero por fin había encontrado la que me mantenía centrada.

Yo nunca fui de las que deja las pastillas, si al contrario, las amaba. Después de tomarlas por años no me di cuenta de que algo no estaba bien, algo... no estaba... bien.

Conocí a una chica. Luego de pasar meses bajo cuidado por mi desorden alimenticio. Ella vio eso que ningún doctor vio, porque ningún doctor veía mi vida. De hecho, el especialista que vi con mi abuela murió de un infarto un año y algunos meses después de mi diagnostico y medicación. Vi otro especialista que confió ciegamente en el diagnostico previo y solo ajustó mis medicinas hasta que "todo estaba bien."

Pero no lo estaba. Igual me cortaba, pero ahora, lo justificaba con las excusas mas burdas. Igual no dormía pero tenía el internet y el ejercicio para atribuírselo. Pero cosas peores empezaron a ocurrir, como el dejar de comer y cambios de humor, para nada violentos, pero sostenidos, en los que me hacía la existencia tan difícil. Mi personalidad cambió por completo, así como mi vida. Era más extrovertida, pero más imprudente. En general vivía sin miedo, con una falta de pudor casi desastrosa.

La chica.... con ella empezó todo. Empecé a dudar mucho de mi milagrosa recuperación gracias a las pastillas. Con ella aprendí de nuevo a ser yo. Imagina usted lo peor si piensa que lo nuestro fue mucho más que una amistad. Yo le gustaba, pero yo nunca la vi a ella como más que amiga. Ella veía mi vida, ella estuvo ahí cuando bromeaba acerca de lanzarme del quinto piso. Ella fue la que me creó un susurro en mí de que tal vez, las pastillas en las que tanto confiaba no servían para nada. Que estaba deprimida, si, pero no loca.

Al final resultó que sufro de ansiedad, como el 99.9999 de nosotros. La nueva especialista me dio fluoxetina, pero me las quitó hace 3 años y desde entonces no creo que necesito nada más que ser yo y afrontar la vida como todos los demás.

Hace un par de meses mandé a Abe a la farmacia por diuréticos. Escribí el nombre en un papel, para que no se le olvidara y cuando me las entregó las tomé sin observarlas. Esperé a tener ganas de orinar, pero nunca pasó. Las miré y vi que eran verdes, no blancas y me odié por no especificarle qué laboratorio hace las que tomo, porque pensé que era solo eso, que esas no eran muy efectivas. Pero cuando me detuve a mirarlas me di cuenta de que eran fluoxetina. Le pedí explicación a Abe y me dijo que era lo que pedí, incluso me mostró el papel donde claramente escribí fluoxetina cuando quise escribir furosemida. Obvio mi efecto fue una profunda relajación por unas horas y un viaje de la memoria, porque nunca fui bipolar, y quizás nunca fue bulimica. Todo fue un malentendido.