Cómo comenzar a escribir una carta de adiós permanente

Siento que me falta habilidad estratégica para estar viva. Siempre dispuesta a que me aplasten el corazón por llevarlo en la solapa al dar un abrazo.

Si el remedio para esto era la edad, no hay enmiendo. Aún me usan a los 38 como me usaron a los 28 y como me usaron a los 18. En 20 años no he agarrado ni un cortauñas antes de entrar a las cuevas oscuras que hay dentro de las almas ajenas. Salgo de la cueva con una bala en la cabeza que me aturde causandome el caso más patético de amnesia parcial, pero no logra matarme. 

Por qué no me matan y ya? Mira ahora lo tengo que hacer yo...

La Tata

 Todo es hasta un día. 

Cuando por fin la fijación que tenía con alguien tóxico se evaporó no fue un día cualquiera. Para el resto de mundo si, pero en mi cerebro volaron serpentinas y llovieron los recuerdos como dulces abatidos de una piñata. Saben cuándo uno dice que siente el peso del mundo en sus hombros? Yo no... Pero si sentía el peso de sus huesos dentro de mis huesos, lo sentía a él dentro de mi.

Es más fácil escribir algo que sientes que algo que ya no sientes, es verdad, pero a saber mi desgracia. Justo cuando estoy celebrando que me liberé me doy cuenta de que tengo un nuevo grillete. Me queda la esperanza de saber que todo es hasta un día, y si yo pude sacarme a alguien de los huesos una vez...

Con gasolina

Recuerdo desde el olor del Uber que me llevó al parque. Que llevaba el pelo Afro y mi blusa estelar. Recuerdo que fumabas un cigarrillo en la parte alta del banco en el que se suponía que me encontrarías. También recuerdo que hablamos poco. La conversación la hicieron nuestras miradas y sonrisas como si nuestros ojos y bocas ya supieran que las mariposas en nuestros estomagos se las comerían los ciempiés y que los ciempiés se matan con gasolina. 

Bebí hasta quedar borracha buscando deshacerme de la sensación de tenerte dentro de mí haciendome cosquillas. Y tomé y tomé y no paré hasta que ya no sentí nada y a esto, por un tiempo, le llamé Paz.

La anestesia, ahora sin efecto, descubrió que, siguiendo su instinto y como cualquier ser vivo, los ciempiés pelearon por sobrevivir. Ya no corrían, pero aun hormigueaba al menor movimiento de sus metámeros. No recuerdo quien fue que dijo que la paz se conserva con guerra, algún politico americano sin duda. Antes tus ojotes incredulos encendí un fósforo y me lo tragué.


Feliz Aniversario bebé Globo

  En el principio pensé que sabía de él todo lo que tenía que saber y me ha sorprendido descubrir que mi novio es tatuador... Yo que odio los tatuajes con pasión. Me salió perfecto tipo ven tú siéntate aquí y hagamos enojar a mi familia. 

 

Sólo lo menciono para darles una idea de lo poco que sabía de él antes de tirarle la pokebola... Además es empalagoso y favorece el afecto público cuando a mi me empalma que me dejen en paz.


Mi novio trasnochado. Porque si antes me ilusionaba rendirme y culparlo de mi error, hoy estoy tan convencida de que fracasamos. Lo veo ser y hacer bonito, pero ya que más da.


Cada vez que conoces a alguien quieres que sea el último. Es difícil creer para mí que Abe no haya sido mi destino. No porque aún lo ame si no por lo intensa de la relación. Por las cosas que sacrifiqué para quedarme. Las espectativas rotas y cortantes como fragmentos de espejo. Se me imposibilita verme arrancandome la vida por Globo como lo hice por Abe. Incluso me tomó un año escribir sobre él. 

La yegua

 Hay un dicho que dice: Si alguien te llama caballo, pégale un puñetazo; cuando te lo diga por segunda vez, llámale imbécil; pero si la tercera vez alguien te vuelve a llamar caballo, quizá vaya siendo hora de que te compres la silla.”


Y a mi que me encantan las sillas... 

Me tomó meses y más de 10 borradores escribir este post. Porque me enamoré y no me sentía inspirada a escribir nada sobre él, sin que me faltara material. En tiempos de bonanza quise escribir sobre el riesgo de abrirse nuevamente al amor y en tiempos de pelea entonces escribía, pero a otros. 

Es como si el amor no fuera para mí. Entonces me pegó hoy cuando después de días de ignorarme me dijo 'amorcito' sarcásticamente: Yo soy una yegua. 


OK... No como ofensa, si no volviendo a la frase: si nadie me aguanta y todos quedan fascinados cuando me conocen y al mes se hartan de mi tal vez sea un travesti de la monogamia y mi destino sea conocer 20 Disney's y criar 20 gatos y por fin ponerme a escribir 20 libros. 


Y dejar de enamorar a gente que también termine por llamarme yegua... 



Paz

Él no te va a dejar ir en paz. Él te va a recordar qué clase de monstruo puedes llegar a ser. Él te va a arrancar el alma y a dejar justo fuera del área de cobertura, donde aún puedes escuchar el eco de su respiración, pero se corta.

Y luego no la escuchas más. 

Nunca irte en paz.... 

Gatillo

 Qué manera de repetirse en un bucle infinito tiene esta puta vida! 


Fumando me in cigarrillo me di cuenta que tengo mil arañazos en mi brazos. Del gato. Que de por sí lleva el nombre de un gato que tuvo munequito en su infancia. Del pequeño gatillo... 


Verme tan lacerada no ha sido nada bueno. Ha disparado en mi muchos malos recuerdos. De un cortador de pasta que usaba para autolesionarme y que luego, achacaba al gato al verme descubierta. 


Ya no tengo ese cortador de pasta, pero qué más da, igual me pasaba la navaja de la rasuradora, me quemaba o me mordía así que esa no es la excusas si en verdad quisiera lastimarme. Es el mirar los arañazos ser auténticamente arañazos de gatito y sentirme tan provocada a hacerlo algo que hace tiempo no hago. Y que me hacía daño, y que me marcó físicamente, espiritualmente de manera que ya no puede ni arañarme el gato sin que me incite a pesar en que si lo hiciera de nuevo... Tendria la perfecta excusa... 


Frío año nuevo